Conéctese Inscribirse
ARTÍCULO COMPLETO

Una Sesión de Reiki

Como terapeuta de reiki he podido observar la forma temerosa con que muchos pacientes vienen buscando un poco de ayuda para su ansiedad, agotamiento, depresión o molestias físicas muy concretas.
Aunque no forma parte del protocolo y sencillamente porque lo deseo, en la primera sesión suelo advertir a los pacientes que no han tenido contacto con reiki que dispongan de una hora y media para que podamos profundizar en lo que la persona cree que es su problema. Es un tiempo que resulta muy productivo para el desarrollo de un tratamiento. Parte de ese tiempo lo utilizamos antes de la sesión, y parte después de la sesión para que el paciente aprenda a tomar contacto con esa sensación "rara" de homogeneidad energética.




Antes de subirse a la camilla las personas suelen hacerme una serie de advertencias relacionadas con su incapacidad de poner la "mente en blanco", o la absoluta improbabilidad de que se lleguen a dormir. Y luego de la sesión, suelen encontrarse sonrientes, relajados, felices y un poco sorprendidos porque en la mayoría de los casos 'han visto desaparecer los pensamientos" o "se han dormido pero estaban concientes del entorno".
La mayoría han venido dispuestos a la decepción y les sorprende ver que simplemente "funciona".

Luego les explico lo que ocurrirá en los próximos días.
Ahora la energía está uniforme y en niveles altos...pero la energía no se va a mantener a tope porque ellos y su entorno siguen ciertos patrones que lo van a impedir. Y hablamos de la crisis de sanación algo que les suele preocupar. Bueno...aclaremos que la preocupación luego de una sesión de reiki es algo muy relativo. Te sientes tan relajado y cómodo que sencillamente no puedes preocuparte...pero la pregunta suele ser "que puedo hacer para que no me ocurra la crisis?" Y les digo la verdad: nada. No se puede hacer nada.

Cómo mucho no resistirse, porque si te resistes empeorarás las cosas.

La energía baja como la marea y empieza a aparecer todo eso que se ha despegado del fondo y que tiene que ser eliminado para poder seguir limpiando. Y a todas vistas es mejor dejarse llevar y estar dispuesto a hacer limpieza general. :-) El proceso es diferente en cada persona y sólo se puede predecir una parte, y advertirle a todo aquel que decida optimizar su sistema energético que no siempre el cámino es cómodo y fácil...pero que conduce a una paz interior y a una alegría consistente que conocemos muy bien aunque nos parezca improbable recuperarla. Es aquella que sentíamos cuando eramos unos niños.

Y sinceramente estoy segura de que solamente por recuperar esa sensación vale la pena enfrentarse a una pequeña crisis de sanación. Al menos yo siempre estoy dispuesta a una pequeña incomodidad con tal de que luego me sienta mucho mejor. No sé lo que opinaréis vosotros. ;-)

Un abrazo,
Pilar



Identificarse
 
Apúntate a nuestros Encuentros WOH